Sobre los tejados se agolpan las primeras nubes de septiembre. El verano se acerca a su fin. Las calles vuelven a su ritmo rutinario y todo parece ponerse, de nuevo, en su sitio. Mientras, miro las primeras hojas cayendo, mecidas por el viento, me pregunto. Qué será de nosotros, cuando el verano se haya ido.

0 comentaris:
Publicar un comentario en la entrada