Al sur la de Isla del Olvido, bañada por las cálidas aguas del Mar de Libia. A los pies de las Montañas Blancas. Camuflada entre barrancos y ensenadas, se halla La Sfakia. Un lugar de encuentro para quien vaga...







sábado, 31 de marzo de 2012

El camí dels bons homes


Nos conocimos una mañana de octubre. Se acercó a mí, en mitad del pasillo abarrotado junto al aula, y me preguntó algo para romper el hielo. Yo, sin comprender aún que la cara de perro no era la mejor estrategia para hacer amigos, le contesté en un tono brusco e injustificado. Aunque sorprendido, no entró al trapo, simplemente, dejó pasar el desaire, tal vez guiado por ese instinto suyo, y se apartó ligeramente, mientras las puertas de la clase se abrían y nuestras hormonas adolescentes iniciaban su primer día de instituto.
De aquello hace ya dieciocho primaveras, cuatro más de las que entonces contábamos, por lo que llevamos más de media vida siendo amigos. Una amistad que ha resistido la prueba del tiempo, de las etapas extrañas de la juventud, de la confusión y la búsqueda de identidad que a veces nos ha distanciado, y otras, las más, nos ha permitido encontrar refugio en la complicidad. Y es que, a riesgo de parecer forzadamente sentimental, no encuentro razones para dejarlo de considerar mi hermano, sino de sangre, sí de espíritu. 
Poco más puedo decir, tan solo recordarle, en momentos como éstos, en los que las garras de la incertidumbre parecen cerrar su oscura sombra sobre nuestras cabezas, que no olvide cuál es camí dels bons homes, aquél que siempre va de frente, y se crece en la adversidad. Aquél que no elude la lucha, ni desoye la llamada de la esperanza, aquél que siempre, a pesar de los pesares, atiende las voces que claman desde las sombras por la luz. Aquél que no aspira al conformismo, sino a la sabiduría. 
Ése es nuestro camino amigo, ésa es la senda, que en mitad de la tormenta, señala el camino del valle, a la montaña. Som-hi?



El verano del Amor

                                                                            http://oriolgirones.tumblr.com/

Mucha gente parece haber olvidado que una vez en esta península nuestra, o al menos en las tierras del norte bañadas por el Mediterráneo, la canción francesa acompañaba los más cálidos achuchones del Verano del Amor. Eran tiempos, lejanos ya, en los que la utopía de las inteligenzia y los anhelos de la clase trabajadora parecían ir de la mano, hacia un lugar mejor. Para quienes vivimos los coletazos últimos de aquel destello, al menos, nos queda el recuerdo, cándido, de una niñez junto al mar, en calas secretas al sur de la Costa Roja, tan cerca de la frontera impostora, empeñada en escondernos, y prometernos, las bondades de una vida más luminosa y, casi avergüenza confesarlo, poética.

viernes, 30 de marzo de 2012

Dando la cara




Lo mejor de las movilizaciones de ayer fue que la gente hizo suya la calle. Lo de ayer fue mucho más allá de las siglas, mucho más allá de las afinidades, mucho más allá de las pancartas y los lemas. Fue un destello de energía ciudadana, que nadie debería capitalizar. Algo que las distintas organizaciones sociales, incluidos los sindicatos, no pueden pasar por alto.
El protagonismo fue de las cientos de miles de personas que salieron a secundar la huelga, a manifestarse, a reinvindicar y, sobre todo, a dar la cara por un sentimiento, por un anhelo común, el de la justicia social, el de los derechos compartidos, el de una comunidad de mujeres y hombres que quisieron dejar claro, cada a quien a su manera, que no están dispuestos a renunciar, no solo a sus derechos (y al de los demás), sino a la existencia de una sociedad basada en la equidad y un reparto justo de las oportunidades. Un modelo de sociedad que tenga en su centro a las personas.
Lo de ayer fue un grito de esperanza, y también de desesperación. Un aviso de navegantes a quienes llevan el timón de un barco, que parecen empeñados en naufragar.



Por eso necesitamos nuevos referentes, voces que reclamen la calidad cívica que esta sociedad atesora. Tantas veces oculta bajo un manto de mediocridad que, a pesar de todo, no consigue apagar el brillo que late en el interior de las mentes y los corazones.
Hay sed de Verdad, sed de honestidad, sed de honradez, sed de comunión, sed de conciencia, sed de imaginación, sed de generosidad, sed de valentia, sed de cultura. Sed de aquello que puede hacernos más libres, por hacernos mejores. Todo eso existe, está ahí. Y nos reclama, en sutiles señales, inteligencia y decidida apuesta por el bien común.
La calidad se contagia, no solo lo hace el miedo. Sin embargo, al contrario que éste, necesita espacio y luz para fluir. Por eso, sin restarle méritos a quienes, actuando como catalizadores necesarios (e imprescindibles), han permitido la movilización de la gente, deberíamos pedirles que sigan apoyándonos, dándonos cobertura, e incluso actuando con la pedagogía de quien está bregado en los pulsos con el discurso dominante, pero que no traten de apoderarse del impulso. Que no se vayan, que sigan a nuestro lado, pero que dejen ver los rostros de los verdaderos protagonistas de esta Historia. Todas aquellas personas que salimos a la calle, a defender la esperanza compartida de vivir en un mundo mejor.




jueves, 15 de marzo de 2012

Cosillas que pasan


Éste es uno de los muchos emails que uno recibe, con ese tipo de información que no forma parte del discurso dominate sobre qué son prioridades, qué es despilfarro y, sobre todo, qué son criterios de gestión pública con miras a un futuro mejor:

EL CENTRO DE INVESTIGACION PRINCIPE FELIPE (VALENCIA) HA DESPEDIDO A 108
TRABAJADORES DE LOS 258 EMPLEADOS CON LOS QUE CONTABA.
79 SON CIENTIFICOS. QUIENES QUE SE QUEDAN TIENEN UNA REDUCCION DE SALARIO. LO CUAL AFECTA A 14 LINEAS DE INVESTIGACION, ALGUNAS ERAN SOBRE EL CANCER, PARKINSON O ALZHEIMER.


A SU VEZ, HAN GASTADO 3 MILLONES DE EUROS ORGANIZANDO :
UN CAMPEONATO DE GOLF DE UN FIN DE SEMANA EN CASTELLON.
15 MILLONES DE EUROS EN UNAS TORRES DE CALATRAVA QUE AL FINAL NO SE VAN A CONSTRUIR.
HAN COMPRADO "POR UN PRECIO SIMBOLICO" LA EMPRESA VALMOR SPORTS , ENCARGADA DE LA ORGANIZACION DE LA FORMULA 1, HACIÉNDOSE CARGO DE 30 MILLONES DE EUROS DE DEUDA.
PODRIA SEGUIR ...

SOY YO EL UNICO INDIGNADO ¿O HAY MAS?







lunes, 12 de marzo de 2012

Els Miserables


En medio de la vorágine desatada de reacciones inmediatas, y mediáticas, respecto a la convocatoria de huelga general, se está situando el foco en una suerte de plebiscito para los sindicatos. Sin embargo este debate, interesado, olvida lo más importante.Si bien es verdad que los sindicatos han perdido respresentatividad respecto a una generación atrás, la causa de lo cual radica, principalmente, en la evolución de los perfiles que conforman el mercado laboral, y la sociedad en su conjunto, y no tanto en una supuesta dejadez de la que tanto se les acusa, en una posición cada vez más precaria.
No es cuestión de destruir cualquiera de las pocos referentes sociales aún nos quedan. Eso es algo que no nos deberíamos permitir. Sí deberíamos, en cambio, construir nuevos referentes, que nos permitan dar respuesta a las mil dudas que nos atenazan, y vuelvan a articular discursos valientes en esta era de oscuridad.
Vivimos en un momento histórico, en el que se nos hace creer que estamos más conectados que nunca, con mayores posibilidades de entenderlo todo. Pero no es verdad, vivimos sumidos en una telaraña de estímulos que nos sobrecargan, nos asustan, nos alienan, nos distraen, nos enfadan, y nos utilizan.
Comprender es algo más que recibir información, si es que a lo que recibimos se le puede llamar así. Comprender es ejercer la capacidad de relacionar lo que pasa, de interpretar por qué las cosas son y, sobre todo, por qué se nos insiste en que son de determinada manera.
Vivimos sumidos en una inmediata reacción irreflexiva. Y en ese juego nos volvemos presa fácil, para quienes controlan los grandes focos de luz mediática. Que, en medio de esta oscuridad, apuntan su foco de falsa luz hacia la estúpida zanahoria, mientras ocultan las manos que tejen la realidad.

Quizás haya llegado la hora de reclamar la lucidez que nos pertenece. Como pueblo, como sociedad, como habitantes de un tiempo y un espacio que reclaman nuestra presencia. Y nos ruegan, y nos urgen, tras esa cortina velada de miedo y ceguera con la que se nos pretende envolver, que nos reencontremos.
Pues solo así, reclamando juntos, cara a cara, codo a codo, el futuro que pretender robarnos, nos haremos acreedores de la esperanza.
Ha llegado la hora de manifestar nuestra presencia. De poner rostro y voz a las infinitas necesidades que nos acucian, y reclamar el papel que en este teatro, habitado por demasiadas sombras, nos pertenece. Por eso es importante salir a la palestra. Emerger del anonimato y compartir con nuestros semejantes nuestra fuerza y nuestra solidaridad. Solo así recuperaremos la alegría, y no podrán arrebatárnosla.


martes, 7 de febrero de 2012

Aprovecha el momento (nada es para siempre)


                                               Xavi R. Rizzo
                                                              http://www.thebacos.com/

Nos conocimos, hace ya muchos años, en el bar de la Facultad de Letras. El vivía, y sigue viviendo, muy cerca de allí. Juntos nos fuimos a Madrid, en busca de aventura, y acabamos viviendo en la casa de un Amable Hermitaño. Juntos, pasamos noches de buena música, a bordo del Último Tren. Y nos hicimos mayores, sin saber cómo hallar nuestro camino.
Desde siempre, Xavi ha estado en bandas. A las que presta su voz, ligeramente quebrada, con ese aire italiano, que no desmerece los orígenes que su apellido, Rizzo, sugiere. Algún pueblo siciliano, del que un día partió su bisabuelo. Dicen que podría ser, incluso, el mismísimo Corleone.
Ahora, Xavi ha vuelto a reunirse con sus viejos colegas, The Bacos. Alguna cara nueva, y los compinches de siempre, Mario y César, César y Mario, tanto monta, monta tanto. Atrás quedó la grabación de su primer disco, en la que invirtieron todas sus reservas de ilusión, y buena parte de sus ahorros. Y se fueron, en busca de El Dorado, hasta un recóndito lugar de Valencia, donde un pope del pop español les estaba esperando.
No esperéis que os promocione, les dijo, yo sólo os produzco, el resto es cosa vuestra. La cosa, no fue tan bien como esperaban, y debilitados por la experiencia, acabaron por dejarlo.
Pero el tiempo no pasa en valde. Y hoy, tras años de esfuerzos y desencuentros, The Bacos han vuelto. El resultado es un nuevo disco. Hace poco lo presentaron, en uno de esos locales que jalonan la noche del extraradio. El Circus, con un aforo para más de ciento cincuenta personas, se quedó pequeño para acoger el reestreno de la banda que, como el vino añejo, trae consigo el sabor agridulce de la veteranía. Desde el cual cantarle al mundo, Vuelvo a sentirme bien.

Brindo por ello.

El Yuse


Eran uno de aquellos personajes del barrio, de los que deben quedar pocos, hijos de una época. Solían llamarse Josep, pero todo el mundo los conocía como "el Yuse". Eran tipos dos tres años mayores, de domicilio desconocido. Que pululaban por la calle, con fama de bala perdida. No se les conocía habilidades especiales, ni atesoraban un especial carisma. Poseían un lado oscuro, que les hacía andar con aire desconfiado. Eran carne de colegio público, eternos repetidores, empeñados en mostrarse orgullosos de su fracaso. Como si el tiempo no fuera a pasar, como si la vida no fuera a apartarles en olvido. Como si pudieran seguir siendo siempre ese personaje, difuso pero inconfundible, el Yuse.
Qué lejos quedaron ya los tiempos en los que el Yuse recorría altivo su reino. Solíamos verlo, a la vuelta del colegio, entrando en algún bar, o sentado en el respaldo de algún banco.  Y es que eran otros tiempos. Tiempos de monotonía, a la espera de que la vida comenzara a mostrar, de una vez, de qué iba todo esto.
A veces me pregunto si los echo de menos. Y estoy seguro de que no. Sin embargo, cuando, muy de tanto en tanto, me dejo caer por el barrio, no puedo evitar buscar su silueta, entre las que habitan la plaza, a la espera de encontrármelo. Y decirle, sin que él se dé cuenta de mi presencia, ni me reconozca, joder Yuse, cuánto has cambiado.

¿Dónde se fueron los gorriones?


                                          http://carduelis-carduelis.blogspot.com/2011/04/simplmente-gorriones.html

En Londres los dan por desaparecidos. En Madrid se pierden varias miles cada año. En Barcelona no sé cómo estará la cosa. Aquí en Gasteiz se ven, aunque probablemente menos que antes. Llevan casi trescientos mil años a nuestro lado. Debe ser una de las asociaciones con humanos más antiguas, y más longevas. Con esa presencia discreta, casi invisible. ¿Por qué desaparecen ahora? Los insectos y las aves son grandes indicadores ambientales. Con su ausencia, o su presencia repentina, nos hablan de que algo no va bien o, al menos, de que está cambiando. Puede que la ausencia de los gorriones sea una de esas señales. De ésas, a las que apenas prestamos atención.
Pero algún día, cuando las nuevas generaciones se sorprendan al oírnos preguntar ¿Dónde están los gorriones? Seguramente no sepamos explicarles por qué echaremos de menos a aquellos pajarillos, de aspecto discreta, con sus alitas marrones y sus manchas grises, que parecían estar siempre ahí, y que un día, de repente, se fueron.

La Leyenda del Ácrata

En una de buhardilla del barrio viejo vivía un pequeño revolucionario. Apenas se dejaba ver, se pasaba el día planeando revueltas. Se consideraba un libertario, aunque más bien tímido para ser un libertino, y no era muy proclibe a compatir su fe con el resto de sus semejantes. De hecho, tan sólo él conocía la verdadera naturaleza de su condición.
Constantemente se le ocurrían títulos de futuros libros, que no llegaba a escribir. E inspiradores discursos, con los que encandilar a un auditorio entregado al aplauso. Sin embargo, nada de lo que imaginaba en su mente sucedía. Aunque él no perdía la esperanza.
En una ocasión, una de esas mañanas de sábado, en las que solía salir a estirar un poco las piernas, nuestro amigo se encontró frente a frente con su mayor enemigo. Allí estaba, mirándole, con aquel aire de desafío. Con esa expresión de agrio rechazo en su rostro.
Dio apenas algunos pasos hacia un costado, se agachó lentamente, sin perder de vista a su rival. Cuando hubo cogido una piedra del suelo, elevó con desdén el brazo, mostrando orgulloso su arma. Su oponente apenas se inmutó. Siguió mirándole, inmóvil, frente a él. Así que nuestro héroe disparó. Lanzó la piedra con toda su fuerza.
Mientras el cristal del escaparate se resquebrajaba, dijo en voz baja, por hoy, ya no volverás a molestarme.

domingo, 5 de febrero de 2012

Una pequeña luz





Pongamos que hablo de ella. Una pequeña luz en mitad del océano. Que crece , hasta envolverlo todo con su brillo. En ella, los ojos, tratando de cerrarse, apenas aciertan a entrever las cuatro letras que forman la palabra AMOR.

Lo demás



Ya llega la noche, con su legión púrpura, de las nubes, que se deshacen, bajo la luna. En los tejados de nieve las chimeneas vierten su alo de humo. En la radio suena el Claro de Chopin, mientras el locutor se empeña en perpetrar un poema, largo y aburrido. Y así, esta tarde de febrero, se va. Entre los suspiros escondidos de las paredes, y el eco lejano de un motor, perdiéndose al final de la calle. Por eso, mientras la luz se torna oscuridad, trataremos de olvidar las palabras que nombren todo lo demás.


martes, 31 de enero de 2012

Calor en invierno






Lo más impresionante es el silencio. El manto blanco que aprisiona los sonidos en una sugerente ausencia de movimiento. La quietud, convierte los árboles en oscuras siluetas de espectros, entre los que apenas es posible percibir sorprender algún aleteo esquivo. Y el gélido aliento de la nieve, que cae, borrando las huellas del camino.
En la ciudad, los coches apenas si remueven el hielo, convertido en oscuros charcos del asfalto. Bajo los pies, la blanca alfombra se quiebra a cada paso. Y, a lo lejos, en el final de la calle, las formas se diluyen en una pesada bruma de luz tenue.
La vida se concentra para resistir, y cada cuerpo busca su refugio. Detrás de la belleza, cuya lánguida apariencia podría engañarnos, se esconde la fría hoja de una navaja, que al penetrar en la carne, podría hacer saltar gotas de cálida sangre. Su mancha, no tardaría en desaparecer, bajo el influjo de la nada.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Like a mote of dust, in a morning sky


A pesar de que las imágenes reflejan una época de la televisión que puede resultar remota, y no por ello, o tal vez por eso mismo, sugerente, sige teniendo la misma razón de siempre, cuando afirma que ésta, es nuestra propia historia.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Lo dicho



Si alguna vez volviera atrás en el tiempo. Cruzara los Cárpatos, atravesara Grecia, saltara sobre Palestina, me elevara algunos grados al norte, y aterrizara, suavemente, junto a la mezquita de Samarcanda, me iría a una cantina junto a Omar Hayyan, y el Loco de Colina. Y allí, los tres,entre sorbo y sorbo, arreglaríamos el mundo...







sábado, 22 de octubre de 2011

Ya son 90!!!


Y por qué no celebrarlo. A quién le importa. Por qué tienen que ser siempre los cien. 90 es un número mejor. Aún no ha llegado al cénit, aún le queda esperanza. Aún aspira a volver a empezar. Ya son 90 entradas de este blog.
- Felicidades. ¿Cómo te planteas esta nueva etapa?
- Pues, la verdad, pienso seguir en la línea que empezó hace poco más de dos años.
- Has escrito sobre diversos temas, aunque parece que tratas de seguir una cierta coherencia...
- Uno siempre lo intenta (risas)... Verás, un amigo me dijo una vez que, para conseguir transmitir algo debías darle un enfoque. De eso se trata. Y en eso estamos.
- Qué te gustaría que la gente percibiera en tus escritos.
- (Piensa) No es fácil contestar a esa pregunta. Antes de escribir, uno tiene una motivación que, muchas veces, cambia durante el proceso de escritura. Y, otras tantas, vuelve a cambiar, cuando la escritura acaba, y el escrito tiene, al fin, vida propia. Ahí, ya, lo que uno quisiera, poco importa... es como querer construir un minúsculo universo, con cierto oficio, con una buen acabado, con un argumento plausible, con el grado justo de coherencia, algo de técnica y eso, que nadie sabe qué es, y que es lo único que importa... Como batirse el cuero, frente al espejo, en busca de, no sé, seguramente la belleza.
- No parece fácil, en los tiempos que corren.
- Nunca lo fue. Y, precisamente por eso, sigue siendo necesario.
- Ojalá sea así. Espero que la encuentres.
- Yo espero que la encontremos juntos.

                                                                      ¿O no?




When You Dream





That's a lie...

Se podría decir más alto, pero no más ronco. De todas maneras, para quien quiera escuchar la canción en la versión original, aparece en el disco Frank's Wild Years. Hay otra, al final de la película Smoke, escrita por Paul Auster. Pero no es lo mismo. Ésta es más descarnada, como lo son las mejores melodías de Tom Waits. Sin perder, por supuesto, el aroma a ternura. Esa mezcla que, durante años, me fue irresistible. Era un poco como Bob Dylan definía las canciones de The Clancy Brothers and Tom Maken, para cortarte el cuello y echarte a llorar. Y regocizarte, y autocompadecerte, y volverte a regocizar. Ay, ay, ay, de mí.
¿Y qué? ¿Quién dijo que sentirte miserable no podía esconder la promesa, extraña, de la belleza? Tal vez fuera eso, añorar lo que se quería, y esperar a que, milagrosamente, apareciera. Por el mágico embrujo de una canción. Y claro, no sucedía. Pero, ¿y el rato que pasabas escuchándola? Era como meditar, pero al revés. En vez de concentrarte, te difuminabas. En vez de centrarte, te diluías. Hacia senderos sin salida, en mitad del bosque. Cuyas huellas, al mirar atrás, desaparecían. Seguramente volviendo al único lugar en el podían estar. Y es que, you're innocent when you dream. Pero, hazte un favor, no dejes nunca de hacerlo. Y allí me encontrarás. Buscando las huellas invisibles, entre la hierba.


Éste es otro de esos himnos oscuros tan suyos. Que, por suerte, seguirán en la sombra. A salvo. La escribió junto a ese bicharraco que fue William S. Burroughs. El Cd reposa, supongo, en una caja, guardada en el viejo mueble de mi habitación. Nadie sabe que está allí. Nadie, excepto ese viejo amigo, que siempre va conmigo, y que, de vez en cuando, me recuerda el secreto de la filantropía. Se titula The Brier and The Rose...

lunes, 19 de septiembre de 2011

Hoy hace un año



Aunque treinta y cinco mil firmas lo demandaban, el parlamento autonómico no ha querido discutir sobre si Canto a la libertad se convertía en el himno de Aragón. Y seguramente sea mejor así. No le hace ninguna falta a la canción de Labordeta que las cortes conservadoras reconozcan lo que la calle sí reconoce y hace suyo. Ese canto a la libertad les viene grande. Como grande les viene la figura de este hombre, que hoy hace un año murió. Y que hubiera merecido, al menos, un acto institucional que recordara su figura. Su dimensión social, su valentía política y su valor cultural. Pero el poder conservador demuestra, una vez más, su poca altura de miras. E intenta, con su mediocridad resentida, ningunear el legado de un hombre que, como dicen quienes realmente lo conocieron era, en el buen sentido de la palabra, bueno. Y es que, este profesor de instituto, que tanto recuerdan sus antiguos alumnos, seguirá teniéndonos a muchos de nosotros de compañeros en su mochila.



domingo, 4 de septiembre de 2011

Summer's almost gone


Sobre los tejados se agolpan las primeras nubes de septiembre. El verano se acerca a su fin. Las calles vuelven a su ritmo rutinario y todo parece ponerse, de nuevo, en su sitio. Mientras, miro las primeras hojas cayendo, mecidas por el viento, me pregunto. Qué será de nosotros, cuando el verano se haya ido.

Krahe


Cuenta Sabina que no se atrevía a entrar a aquel local del barrio de La Latina, en el que tenían lugar algunas de las mejores noches del Madrid de finales de los setenta. Hasta que, al fin, un día se decidió a probar suerte y, con un puñado de canciones bajo el brazo, se ofreció a cantarlas. Y le dijeron que sí. Acababa de entablar amistad con otro aspirante a cantante, Javier Krahe, a quien llamó para que lo acompañara en su primera actuación, pues no se sentía capaz de hacerlo solo. Así fue como Sabina y Krahe empezaron su andadura juntos, en La Mandrágora. Al poco, Krahe le presentó a Alberto Pérez, un músico a quien conocía de sus veranos en Sigüenza. Y quedó conformado el grupo, que daría tintes de leyenda a las veladas en aquel sótano de la calle Cava Baja, en el que apenas cabían cuarenta personas y el humo de los cigarros.
Como Joaquín, Javier había pasado algunos años fuera, en Canada, donde se había casado con Annick, su compañera desde la mili. Allí combinaría un empleo de librero, con los primeros textos y ensayos de canciones, que enviaba a su hermano Jorge, para que éste las musicara.
Cuando al fin La Mandrágora se disolvió, cada quien voló por su lado. Joaquín se convirtió en mayoritario y Javier en minonitario. Y, a lo largo del tiempo, cada uno fue dejando un puñado de buenas canciones por el camino. La última gran actuación juntos, ya sin grupo, fue en 1986, cuando en un concierto de Sabina, Krahe interpretaría Cuervo Ingenuo, una sátira sobre la catadura moral de un PSOE y, especialmente, de un presidente, Felipe González que, tras pasarse toda una campaña electoral rechazando la Alianza, al final acabó abrazándola sin complejos. Ese día, las cámaras de TVE, que grababan el concierto, se apagaron con los primeros acordes de la canción. Pretendían no dejar rastro de lo que allí estaba sucediendo. Después de aquello, los tentáculos del poder se alargaron prestos para cerrarle a Krahe cuantas puertas pudieron, por lo que el cantante hubo de pasar varios años condenado al ostracismo.
El disco de la Mandrágora vendió varios miles de copias (y sigue vendiendo), tantas como Krahe ha vendido desde entonces por solitario. Sin embargo, pocos artistas pueden presumir de tener un público tan fiel. Un público que, año tras año, llene los locales donde el cantante toca, desde hace más de veinte años, con el cartel de no hay entradas, colgado siempre en la puerta.



sábado, 3 de septiembre de 2011

Wild Children


Hay gente a quien, si no existiera, habría que inventar. O tal vez eso fuera imposible. Y es que, de hecho, eso mismo es lo que esa gente ha hecho, inventarse. A pesar de los pesares, crearse. Y ahora se lo agredecemos.
El año que acabó la Segunda Guerra Mundial, nacía en Belfast George, hijo único de Violet y George. A los doce años tuvo su primera guitarra, con la que aprendería a tocar rudimentarios acordes de las canciones de Leadbelly, Ray Carles y Solomon Burke. En seguida, el joven George mostró dotes para cantar. Formó su primera banda, The Sputniks, después otra, Midnight Special. Y así, hasta dar con la combinación con la que daría el salto a la fama. Una noche de primavera de 1964, la banda The Gamblers, en el primer concierto con su nuevo cantante, cambió su nombre por el más escueto, Them.
Dos años después, el grupo encabezaba el cartel de un local mítico de la noche californina, The Whisky a Go-Go, en el que otra banda en ciernes, The Doors, les hacían de teloneros.
El camino no sería fácil, pronto George se encontraría con las primeras trampas del negocio. La cosa pareció ponerse fea. Pero George siguió adelante y cumplió el sueño americano. Luego volvió a Europa, hecho una estrella. En su mochila de artista viajero, traía un puñado de magníficos discos. En muchas de sus canciones, tras tantas vueltas por el mundo, George cantaba a los primeros recuerdos de su infancia irlandesa de postguerra.

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